Los juegos de supervivencia se basan en la idea de mantener a un personaje a lo largo del tiempo enfrentando recursos limitados y desafíos impredecibles. La jugabilidad comúnmente implica recolectar materiales, encontrar áreas seguras y tomar decisiones que afectan cuánto tiempo puede continuar el jugador.
La gestión de recursos es un elemento clave en la mayoría de los juegos de supervivencia. Los jugadores pueden necesitar monitorear factores como salud, resistencia, temperatura, hambre o durabilidad del equipo, dependiendo del diseño del juego.
Las mecánicas de creación y construcción también son frecuentes en este género. Muchos títulos permiten a los jugadores crear herramientas, armas y mejoras en refugios utilizando materiales recolectados.
Los juegos de supervivencia pueden incluir diferentes tipos de amenazas, desde entornos hostiles hasta encuentros centrados en el combate. Algunos son experiencias para un solo jugador, mientras que otros agregan elementos en línea como el juego cooperativo o mundos compartidos.